La formación y evaluación de competencias desde la socioformación.

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La formación y evaluación de competencias desde la socioformación.

 

Por: Lic. M.C.E. Laura Patricia Aboytes Enriquez.

Las escuelas de educación superior han realizado esfuerzos para la transmisión del  conocimiento dejando atrás la educación tradicional. En la actualidad en México existe un proyecto de vincular la vida real profesional con lo que se enseña en el aula y el  modelo de enseñanza basado en competencias logra este vinculo tan necesario y demandado por el entorno social. 

Antes que nada debemos entender que son las competencias, entendiéndolas como actuaciones integrales para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto con idoneidad y ética, integrando el saber ser, el saber hacer y el saber conocer (Tobón, Pimienta y García Fraile, 2010).

La educación básica, media y media superior ya maneja sus programas basados en competencias, y así mismo la educación superior replantea su posición y también desarrollar competencias tomando en cuenta el saber hacer (habilidades); saber conocer (conocimientos); saber ser (valores y actitudes). El reto para la educación media superior es lograr que los alumnos manifiesten en la práctica los diferentes aprendizajes para que resuelvan problemas del contexto.

De ahí es la importancia de la formación de la competencia, la planeación y la evaluación de la misma como indicador de éxito de su desarrollo.

El enfoque por competencias desde la socioformación tiene que ver con el desarrollo y educación para la vida personal y profesional. Logrando la capacidad de recuperar conocimientos y experiencias, trabajando colaborativamente, logrando una interacción enriquecedora en su entorno social y ecológico.

Para efecto de la formación las competencias de manera idónea basándose en la socioformación  se requiere de instrumentaciones básicas para situar y comprender de  manera crítica y que los alumnos puedan ser iniciados  en el aprendizaje y sean capaces de continuarlo de manera autónoma, que puedan aplicar la lógica del conocimiento racional y puedan aceptar las diversas formas de resolver un problema del contexto con motivación desde diferentes enfoques metodológicos, con compromiso ético y ecológico.

De aquí que la evaluación toma un rol fundamental para determinar el avance y éxito en el desarrollo de la competencia. Hablando del ámbito escolar vemos que con frecuencia en la planeaciones que las unidades de competencia se convierten en unidades de aprendizaje, incluyendo contenidos, procesos, resultados y condiciones para que el aprendizaje pueda ser efectivo.

Tobón(2010) propone la metodología de niveles de dominio desde un nivel inicial receptivo hasta un nivel estratégico. Para ello se media el aprendizaje desde el proyecto ético de vidal.

El gran problema que han enfrentado los docentes en este proceso de la educación basada en competencias tiene que ver con la evaluación de las mismas.  Ya que demanda de los docentes el cambio de conceptos previamente adquiridos en su formación académica y transformar el concepto de evaluación emitiendo juicios de valor sin olvidar ser objetivos.

No podemos dejar sin considerar que la evaluación debe tomar en cuenta la intención formativa, que informe que los alumnos están aprendiendo, hasta que nivel de dominio, identificando los motivos por los cuales los alumnos no progresan en su aprendizaje, que muestre cuales son los puntos de acción que el docente debe tomar para lograr estimular al alumno. 

El sentido crítico de la evaluación debe propiciar la formación del alumno como un ser de capacidades de autonomía intelectual para que pueda resolver problemas del contexto con calidad humana y procedimientos congruentes con los procesos de aprendizaje y las finalidades deseadas.

El instrumento para evaluar competencias es el establecimiento de criterios de la competencia o competencias a desarrollar porque estos son fáciles y usar y de explicar, también son una herramienta para que los alumnos se conviertan en personas más reflexivas de su propio desempeño estudiantil, participando activamente en el establecimiento de los criterios. También los criterios nos ayudan a ser más objetivos al asignar los puntajes, permite fijarse metas para lograr un nivel estratégico de la competencia.

Cuando evaluamos bajo criterios determinados nos permite evaluar al alumno integralmente por que en los criterios podemos incorporar el comportamiento esperado  en su proceso de enseñanza-aprendizaje, así como en el social.

Nuestro trabajo como docente cuando establecemos criterios de evaluación de la competencia o competencia, no se limita en tener una actitud reflexiva; también necesitamos actuar  de manera informada y responsable con ética y moral y asumirla para justificar cualquier decisión.  Es importante argumentar razonablemente la información  de diversas fuentes como las conversaciones, las participaciones de los alumnos, la resolución de tareas, carpetas de evidencias, etc. Considero que la evaluación es el medio para que el alumno sea autocrítico de su propio aprendizaje significativo y no verlo como fin para pasar un ciclo escolar.

Con fundamento en lo anterior, en necesario considerar el enfoque socioformativo de la formación y evaluación de competencias para formar integralmente a nuestros alumnos y ser facilitadores del conocimiento estableciendo recursos y lugares para su formación para que puedan resolver situaciones en diferentes contextos de su vida social, laboral y humana logrando el éxito en la construcción de su proyecto de vida con ética y responsabilidad social.

Fuentes Bibliográficas: